Dudas Frecuentes Microchips Gatos

Descubre todo sobre los microchips en gatos: desde su obligatoriedad en algunas regiones hasta su funcionamiento y ventajas para la seguridad y el bienestar felino.

Los gatos, como cualquier otra mascota, son propensos a perderse o extraviarse, especialmente si los tenemos en una zona abierta como un jardín o una finca, o si vivimos en un bajo o un primer piso y dejamos la ventana o la puerta abierta. Ante esta preocupación, los microchips para gatos se han convertido en una herramienta esencial para la identificación y recuperación de nuestras queridas mascotas felinas. Sin embargo, es común que surjan dudas en torno a su uso y a cómo funcionan.

Por este motivo, en este artículo, abordaremos algunas de las preguntas más frecuentes sobre los microchips en gatos como si es obligatorio ponerle un microchip a nuestra querida mascota, en qué zona debe colocarse y si hay que reemplazarlo por otro nuevo cada cierto tiempo.

¿Hay que ponerle chips a los gatos?

La respuesta es sí. La ley indica que el microchip debe colocarse antes de los tres meses de vida del animal o, en caso de que sea adoptado o comprado, el chip debe implantarse como máximo un mes después de que el gato sea tuyo.
Es cierto que esta obligatoriedad sólo se da en algunas comunidades autónomas como Andalucía, Madrid, Cantabria, Cataluña y Galicia, y son las diferentes comunidades las que coordinan sus legislaciones específicas y sus propias bases de datos con los registros de estos animales.
En el caso de que quieras viajar dentro o fuera de la Unión Europea, los gatos deben tener siempre implantado el microchip, además de la vacuna de la rabia y su pasaporte.
Debes tener en cuenta que, aunque no sea una obligación legal en todos los lugares, la colocación de un microchip en tu gato es altamente recomendada. Esta medida de seguridad puede marcar la diferencia entre la pérdida permanente y el feliz reencuentro con tu mascota, ya que los microchips proporcionan una identificación única que facilita la ubicación y el retorno del gato a tu hogar.

¿Por qué es útil ponerles microchip?

Los beneficios de colocar un microchip a tu gato son numerosos. Vamos a ver las principales ventajas de la colocación de este artilugio:

  • Identificación permanente: A diferencia de los collares con placas de identificación, que pueden desprenderse o perderse fácilmente, los microchips proporcionan una forma de identificación permanente para tu gato.
  • Recuperación rápida: En caso de pérdida o robo, el microchip facilita enormemente el proceso de recuperación al permitir que los servicios de control animal o los veterinarios escaneen el chip y accedan a la información de contacto del propietario. Esto aumenta significativamente las posibilidades de reunirte con tu gato perdido.
  • Prevención del robo y la reventa ilegal: Al estar permanentemente identificados, los gatos con microchip son menos atractivos para los ladrones, ya que es más difícil para ellos vender o revender un animal que está claramente marcado como propiedad de otra persona.
  • Control de población de animales: Los microchips también desempeñan un papel importante en el control de la población de animales. Al ayudar a los refugios y organizaciones de rescate a identificar y rastrear a los gatos perdidos y abandonados, los microchips pueden reducir el número de animales sin hogar y ayudar en la adopción responsable de mascotas.

¿Dónde se pone el chip a los gatos?

El microchip se coloca debajo de la pìel del gato. Normalmente, se les suele incrustar en la parte posterior del cuello, entre los omóplatos. Es un procedimiento rápido y relativamente sencillo que puede llevarse a cabo en una consulta veterinaria de rutina. El veterinario inyecta el microchip con una jeringa especial, similar a la aplicación de una vacuna. Este microchip cuenta con una serie de 15 dígitos que podrá ser leída por un lector de microchips.

¿La implantación del microchip es dolorosa para el gato?

No, la implantación del microchip no es dolorosa para los gatos. A la hora de insertar el microchip bajo la piel del animal, se utilizan unas jeringuillas de implantación de microchips que, a pesar de ser de un tamaño un poco más grande de lo normal, están hechas de tal forma que no producen dolor en el gato.
Debemos tener en cuenta que el microchip tiene un tamaño similar al de un grano de arroz y se coloca de forma rápida, muy parecida a cuando una persona se hace un pendiente en la oreja. Por lo tanto, es un procedimiento totalmente indoloro y seguro para el animal, que tampoco notará que lo tiene puesto, por lo que podrá moverse con total normalidad.

¿Cuánto tiempo dura el microchip? ¿Necesita ser reemplazado?

Los microchips están diseñados para durar toda la vida del gato. Las dos razones principales de su gran durabilidad son que estos chips están hechos de materiales duraderos que no se degradan con el tiempo y que no necesitan de ninguna fuente de energía externa para su correcto funcionamiento.
Sin embargo, hay situaciones excepcionales en las que el microchip no funciona correctamente debido a algún problema técnico poco común. En estos casos, te recomendamos que acudas a tu veterinario de confianza para que valore la situación y decida si se debe implantar un nuevo microchip en el animal.
A pesar de que el microchip dura toda la vida bajo la piel de tu gato, lo que sí debes actualizar es la información que este contiene, ya que puedes cambiar de número de teléfono o de dirección, lo que debe estar reflejado en la información que incluye el chip. De lo contrario, será mucho más difícil localizarte en caso de robo o pérdida de tu gato.

¿Puede cualquier veterinario leer el microchip de mi gato?

Sí, la mayoría de los veterinarios y refugios de animales están equipados con lectores de microchip universales que pueden leer y escanear los microchips de diferentes fabricantes. Esto garantiza que, independientemente de dónde se encuentre tu gato en caso de pérdida, cualquier profesional capacitado pueda acceder a la información de contacto almacenada en el microchip y ayudar en su retorno seguro a casa.

  • Lo primero que el veterinario o cualquier otro personal autorizado hará es escanear al animal para ver si tiene microchip.
  • En caso de que así sea, y tal y como hemos visto anteriormente, el microchip cuenta con un código de 15 dígitos que puede ser leído por cualquier profesional que esté equipado con un lector de microchips.
  • Tras haber llevado a cabo los controles de seguridad pertinentes, el personal tendrá acceso a tus datos personales y podrá localizarte para que te reencuentres con tu gato.

En definitiva, los microchips son una herramienta con un gran valor para la seguridad y el bienestar de nuestros gatos. Su colocación es una medida preventiva obligatoria en algunos casos y recomendada en todos ellos que puede marcar la diferencia en la rápida recuperación de tu mascota en caso de pérdida o robo.
Si aún no has considerado la opción de colocar un microchip a tu gato o tienes algunas dudas sobre su funcionamiento, te animamos a contactar con nosotros a través de nuestro número de teléfono o de nuestro correo electrónico. De esta forma podrás tener acceso a más información sobre los distintos tipos de microchips y su colocación. Esto te ayudará a tomar la mejor decisión en cuanto al cuidado y la seguridad de tu felino favorito.

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